My battery is low and it’s getting dark

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Las máquinas, al contrario que los ángeles, tienen sexo y Opportunity era una hembra. Aterrizó en Marte el 25 de enero de 2004. Iba para noventa días pero la engañaron y se pasó catorce años sin compañía en el inmenso silencio del espacio, intentando como una valiente cumplir su misión y ser regresada a la tierra junto a sus creadores. Creo que se imaginaba aterrizando por fin entre aplausos de los extraños humanos. Quizá fantaseaba con unas vacaciones en Hawaii. Me la puedo imaginar ensayando su primera sonrisa. Durante este tiempo, Opportunity se cantó a sí misma el cumpleaños feliz año tras año. Y tú piensas que estás solo.

El pasado junio perdimos la comunicación con ella tras una gigantesca tormenta de polvo que destruyó su cámara y la dejó atascada e inmóvil. Desde entonces, la NASA ha intentado sin éxito contactar con ella. Hasta esta semana. Opportunity murió el pasado 13 de febrero en las profundas arenas del valle Perseverancia. Su último mensaje: “My battery is low and it’s getting dark”. (“Me quedo sin batería y empieza a oscurecer”).

Yo quiero decirte que has sido una chica valiente, Oppy. Has sido una buena amiga y una gran compañera. Te debemos muchas cosas, entre otras el descubrimiento de evidencias de agua en el planeta rojo. Pero nunca pensé que también has sido la primera gran poeta del espacio. “Me quedo sin batería y empieza a oscurecer”. “Me quedo sin batería y empieza a oscurecer”. Tus palabras martillean mi cabeza y creo que es la primera vez que lloro por algo no antropomórfico, y más cuando me enteré del mensaje de despedida que tus creadores te enviaron. Fue una canción de Billie Holliday.

I’ll find you in the morning sun / and when the night is new / I’ll be looking at the moon / But I’ll be seeing you.

Te encontraré en el sol de la mañana / y cuando la noche llegue de nuevo / miraré a la luna / pero te veré a ti.

Es emocionante, pero no es suficiente, Oppy. Yo te prometo que volveremos a por ti, no importa cuando. No te sientas sola, la luz del sol no se ha apagado, no está oscuro, es solo que tus paneles están llenos de arena, amiga y vamos a ir a Perseverancia antes o después, vamos a ir a por ti y haremos lo que sea necesario, pero te prometo que quitaremos la pesada arena roja con nuestra vulgares manos humanas y entonces tu batería se va a recargar de nuevo para pasear juntos de la mano por las inmensas llanuras de Marte. Te vamos a enseñar a sonreír. Es solo un rato, Oppy. Tú no te asustes. Ya estamos llegando.

Y si en tal empresa, fracasamos, solo pedirte perdón de parte de toda esta humanidad perdida. Y darte las gracias por todo, pequeña poeta del espacio. Ojalá algún día podamos tener la mitad de coraje y sensibilidad que una pobre máquina solitaria.

DEP.

 

 

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