Hizo Mañueco un buen discurso en el Senado el jueves. Muy bueno, diría yo. Parece que se quitó el corsé, elevó la altura y, por una vez, no habló como el presidente de la comunidad de regantes del Esla sino como lo que es: el presidente de la Junta de Castilla y León. Pocos cargos hay en España que te permitan hablar con esa autoridad moral y ese peso institucional. Lo hizo y hay que reconocerlo porque no se trataba de una sesión cualquiera sino de la Comisión General de las Comunidades Autónomas. Y era tan importante la cosa que el PSOE decidió que quizá era el día idóneo para despreciar a la Cortes Generales y no aparecer por el Parlamento, no fuera a decir alguno de ellos lo que no debe –es decir, lo que realmente cree– y lo tengan que mandar a un campo de reeducación este verano. Cabe recordar que el Parlamento español está compuesto por dos Cámaras: el Congreso y el Senado. Que ambas están constituidas y no en funciones.

(Este es el primer párrafo de un texto que se publicó originalmente en El Norte de Castilla el 22 de octubre de 2023. Al ser contenido premium, solo puede ser leído íntegramente aquí).