Juan

  Juan se confiesa en francés porque dice que así toma distancia de sí mismo. Juan pone cervezas con gaseosa si se las pides, pero creo que también las pone en francés, también… Sigue leyendo

Salve Regina

Yo ya sé que es mejor decir tonterías sin saber nada y echar la culpa a Aznar, pero vengo a decir cuatro cosas para estropear el discurso/rebuzno imperante estos días. Primero: no es… Sigue leyendo

Brexit

  Si alguien ha escrito sobre Londres, ese soy yo. Si alguien ha escrito soñando Londres y recorrido sus calles con pluma y papel, ese he sido yo. Hoy estoy profundamente triste y… Sigue leyendo

Sueño de una gélida noche de verano

  Los caballos lentos y las mujeres rápidas tienen algo en común: nunca están cuando los necesitas. En un caso nunca llegan y en el otro ya se han ido, y esta noche… Sigue leyendo

Punto y coma

No hay nada que respete más que el sacrificio autoinflingido. No hay nada más admirable que retirarse a destiempo, no hay mayor dignidad que poner el punto y final cuando solo parecía una… Sigue leyendo

PATHETIC (XIII)

La expo de Helen fue un éxito. La galería Redchurch se convirtió aquella noche en un concierto de los Pixies donde todo Shoreditch fingía no estar drogado, sobre todo los pocos que en… Sigue leyendo

PATHETIC (XII)

Shoreditch es un infierno de idiotas que quieren parecer publicistas. Las fiestas para artistas siempre resultan desamparo para escritores, así que acabábamos jodiéndonos a nosotros mismos, como siempre que disparas al odio sin esforzarte en… Sigue leyendo

PATHETIC (XI)

Por entonces aún amaba a Helen. El patetismo que trajo, también cesaba con ella. Era una mujer excepcional y nuestra historia era lo que yo quería que fuera: intensa, literaria, sin roces de convivencia… Sigue leyendo

PATHETIC (X)

En Londres amanece antes de la seis de la mañana, algo que nunca hemos sabido agradecer lo suficiente. Aquel día, ese primer rayo de sol me sirvió para salir del estudio en busca… Sigue leyendo

PATHETIC (IX)

Helen escuchaba constantemente la Sonata No. 8 de Beethoven, la “Patética”; esa era la banda sonora de mi vida junto a ella. La “Patética” para desayunar, la “Patética” para llorar, la “Patética” para reír o… Sigue leyendo