Podemos ha concluido su viaje de la marginalidad a la marginalidad, pasando por Moncloa, que es, posiblemente, el estadio más extremo de marginalidad en el que han estado nunca. Es un arco narrativo interesante porque, por el camino, lo han sido todo: un movimiento estudiantil, intelectual, comunista, post comunista, en un momento casi fascista, gramsciano, feminista, bolivariano, ecologista, socialdemócrata y hasta un rollito ‘new-age’, de esos con música de Enya y compresas reutilizables. Y todo para terminar en lo de siempre, es decir, con un palestino atado al cuello y tirando piedras a la embajada de Israel con un porrete en una mano y el puño en alto en la otra.

(Este es el primer párrafo de un texto que se publicó originalmente en ABC el 18 de noviembre de 2023. Al ser contenido premium, solo puede ser leído íntegramente aquí).