
En la barra de este bar hay un chico y una chica hablando catalán. Es algo muy normal en Madrid, por el centro cada vez se oye a más gente hablando catalán. Supongo que un mal domingo tomaron la mejor decisión de sus vidas y decidieron salir hacia lugares más prósperos, más democráticos, más civilizados. O quizá solo estén unos días por trabajo. No lo sé, pero estos dos en concreto hablan alto, premeditadamente alto, como si al dejar claro su origen se sintieran superhéroes, ‘outsiders’, gente especial, como el que admira a Zapatero o se compra un mono.
(Este extracto forma parte de un texto que se publicó originalmente en ABC el 18 febrero de 2024. Al ser contenido premium, solo puede ser leído íntegramente aquí).