Yo me lo imagino como Nerón tocando la lira mientras admira su gran obra, que no es otra que una España ingobernable y una Cataluña en situación caótica. Este es el legado de Sánchez y esta es la consecuencia de empeñarse en gobernar España como parte de una cruzada personal, sin los apoyos necesarios y con el único objetivo de satisfacer una ambición desmedida y delirante. Cabe recordar hoy que Puigdemont era solo un político amortizado que aparecía delante de la opinión como un perturbado en situación de marginalidad, como un huido de la justicia de formas atrabiliarias y sin un mínimo de credibilidad. Pero esto fue hasta que Sánchez se encargó personalmente de rehabilitarlo para la vida política y convertirlo no solo en su socio y en la llave de la gobernabilidad del estado al que pretende destruir sino, de paso, en el único líder de facto de la Cataluña independentista. Supongo que nunca se lo podremos agradecer lo bastante.

(Este es el primer párrafo de un texto que se publicó originalmente en ABC el 13 de mayo de 2024. Al ser contenido premium, solo puede ser leído íntegramente aquí. Si no se han suscrito, les animo a que lo hagan. La suscripción es muy barata a cambio de muchísimo y necesitamos más que nunca prensa libre).