
A Morante le he oído decir que no torea como es sino como quiere llegar a ser. Es complicado para mí captar el verdadero significado de algo tan profundo, de una humildad tan grande y una sensibilidad artística tan descomunal. En términos psicoanalíticos, el que torea no es él sino su ideal de sí mismo, una figura referencial que le sirve de guía. Supongo que por eso torea como torea, porque se olvida del cuerpo y lo que nos muestra no está sujeto a lo físico sino solamente a lo espiritual, a una idea. Quien hunde el mentón en el pecho para ver pasar en trance a la mismísima muerte no es estrictamente él sino la persona en la que sueña convertirse.
(Este es el primer párrafo de un texto que se publicó originalmente en ABC el 9 de junio de 2024. Al ser contenido premium, solo puede ser leído íntegramente aquí. Si no se han suscrito, les animo a que lo hagan. La suscripción es muy barata a cambio de muchísimo y necesitamos más que nunca prensa libre).