Ayer hubo quien me hizo cambiarme de ropa porque lo que llevaba no le parecía apropiado para ir los toros. Y eso que solo iba a ver a Juan Ortega. Si se me ocurre ir en sandalias a ver al Rey a lo mejor me llevan a casa a latigazos e insultándome como Clint Eastwood en ‘El Sargento de Hierro’. En sandalias uno puede ir a la playa, a comprar unas gambas al Mercadona o pescar si eres un galileo del siglo I, pero definitivamente no a ver al Rey de España como hizo Isabel Perelló en la apertura del año judicial, que decía Gistau que le parecía una reunión de sumilleres y que a mí me parece el encuentro anual de la cofradía del espárrago de Navarra.

(Este es el primer párrafo de un texto que se publicó originalmente en ABC el 8 de septiembre de 2024. Al ser contenido premium, solo puede ser leído íntegramente aquí. Si no se han suscrito, les animo a que lo hagan. La suscripción es muy barata a cambio de muchísimo y necesitamos más que nunca prensa libre).