Vivimos tiempos oscuros y de retroceso en muchos niveles, no solo en el democrático, que por ser el más importante también parece el más evidente. Por ejemplo, también se percibe en el ámbito cultural, en el artístico y en el intelectual. El panorama es desolador y no solo en la parte de la oferta, cada vez más vulgar, más mediocre y más militante; también en la parte de la demanda la Cultura se ha desplomado, la sociedad parece no tener ningún interés por aprender, ninguna curiosidad por la reflexión y de algún modo confunde Cultura con entretenimiento. Y aunque la Cultura pueda entretener, su objetivo es otro, fundamentalmente hacerse preguntas e intentar comprender el mundo y el papel que tienes en él. Si te acercas a la Cultura para pasar el rato o para reforzar tus certezas, pasa lo que pasa, que nos sale una sociedad polarizada, fanatizada y ahogada en sus propios sesgos que mira una pantalla como las vacas miran al tren.

(Este es el primer párrafo de un texto que se publicó originalmente en El Norte de Castilla el 13 de septiembre de 2024. Al ser contenido premium, solo puede ser leído íntegramente aquí. Si no se han suscrito, les animo a que lo hagan. La suscripción es muy barata a cambio de muchísimo y necesitamos más que nunca prensa libre).