El imaginario colectivo ha querido que Delibes pase a la posteridad como un novelista que cazaba. Sin embargo, él siempre dijo que se consideraba un cazador que escribía novelas. La realidad es que, además de esas dos cosas, Delibes fue un periodista. Ante todo, un periodista. Y no uno más sino uno especialmente comprometido con la defensa de la libertad de expresión. La censura franquista fue especialmente dura con él, a quien destrozaron literalmente la vida. Las depresiones debidas a este tema le acompañarían para siempre. Y, como consecuencia, los medicamentos y un profundo hartazgo vital. Su relación con Fraga, que le despojaría hasta de la dirección de ‘El Norte de Castilla’, fue especialmente conflictiva y la censura franquista se cebó con él. Delibes llega a decir que la peor censura no es la que no te deja contar la verdad, sino que la que te obliga a contar la mentira. Exactamente eso es lo que había.

(Este es el primer párrafo de un texto que se publicó originalmente en ABC el 22 de septiembre de 2024. Al ser contenido premium, solo puede ser leído íntegramente aquí. Si no se han suscrito, les animo a que lo hagan. La suscripción es muy barata a cambio de muchísimo y necesitamos más que nunca prensa libre).