«Lamento que el PP dé eco a denuncias que presentan ultraderechistas, antivacunas y antiabortistas». La perla la pronunció Félix Bolaños en el Congreso y me dejó estupefacto. En primer lugar, porque el ministro de Justicia desliza que, si una denuncia es presentada por un ultraderechista, un antivacunas o un antiabortista, no debe ser tomada en consideración, aunque sea cierta. Peor aún: da a entender que lo que se debería juzgar no es un supuesto de hecho sino al autor de la denuncia, cuya idoneidad supondría un filtro previo. No es exactamente Derecho Penal de autor, sino algo peor. Porque no es que base la responsabilidad de los hechos en quién los ha llevado a cabo, sino que lo supera al limitar la responsabilidad del hecho en función de las características de los que presentan la denuncia.
Pero eso no es lo peor. La verdadera aberración de Bolaños es ser capaz de comparar la postura acientífica del antivacunas con la postura ética de quien se opone al aborto. 

(Este es el primer párrafo de un texto que se publicó originalmente en ABC el 30 de septiembre de 2024. Al ser contenido premium, solo puede ser leído íntegramente aquí. Si no se han suscrito, les animo a que lo hagan. La suscripción es muy barata a cambio de muchísimo y necesitamos más que nunca prensa libre).