En estos momentos en los que el Gobierno está sonado, contra las cuerdas y superado en todos los frentes es cuando solía aparecer Vox con una moción de censura inconveniente o una iniciativa de esas suyas que resucitaban a Sánchez como al ‘Nosferatu’ de Murnau. Como Vox ya no tiene el número de diputados necesario para hacerlo y, en todo caso, no tienen más iniciativas que las que mande Orbán-Putin, el PP tiene una oportunidad histórica para estropearlo todo ellos solos y sin necesidad de ayuda. Una buena manera sería presentar una moción de censura antes de tiempo, que no solo no prosperará, sino que servirá para que el bloque de investidura –hecho añicos– se recomponga alrededor de «El Uno», que, digan lo que digan, para mí siempre será Dominguín levantando el índice. O podría ser peor: la moción podría salir adelante en un infierno de plegarias atendidas. En un acto de crueldad sin medida Feijóo podría ganar y verse obligado a gobernar pactando con Abascal y Puigdemont y destrozar del todo la credibilidad y el capital político del centro-derecha para varias generaciones.

(Este es el primer párrafo de un texto que se publicó originalmente en ABC el 14 de octubre de 2024. Al ser contenido premium, solo puede ser leído íntegramente aquí. Si no se han suscrito, les animo a que lo hagan. La suscripción es muy barata a cambio de muchísimo y necesitamos más que nunca prensa libre).