
Sánchez llegó al gobierno prometiendo convocar elecciones y mintió; prometió no gobernar con Podemos y mintió; prometió no pactar con independentistas y mintió; prometió que con Bildu no iba a pactar y mintió; prometió que no habría indultos y mintió; prometió que no habría amnistía y mintió. Gobernó desde la extrema debilidad, suspendió de modo ilegal nuestros derechos fundamentales y en su segunda legislatura no logró sacar adelante apenas ninguna ley. Cuando imputaron a su mujer comenzó a tomar decisiones desesperadas en cadena, como un retiro espiritual de cinco días del que salió con la imagen tocada a nivel internacional. Las posteriores imputaciones de su hermano, del fiscal general del Estado y de su mano derecha en el partido y en el Gobierno, junto con una sucesión de escándalos de corrupción generalizados le llevaron a una decadencia política y personal en directo, a la que arrastró a su gobierno y a su partido.
El relato ya está escrito. Por favor, no nos hagan perder más el tiempo.
(Este es el párrafo final de un texto que se publicó originalmente en ABC el 19 de octubre de 2024. Al ser contenido premium, solo puede ser leído íntegramente aquí. Si no se han suscrito, les animo a que lo hagan. La suscripción es muy barata a cambio de muchísimo y necesitamos más que nunca prensa libre).