A las nueve daba comienzo la comparecencia de Sánchez, pero la atención del personal llevaba media hora centrada en lo de Herrera, que parecía ‘Cuerda de presos’. Allí estaba Aldamalargando por esa boquita madrileña, con esa manera de estar en el mundo a medio camino entre Mariano Rubio y el dueño de un bar de copas de Arganzuela. Entre ‘ejque’ y ejque’, rajaba. Y la bancada del PP con los cascos puestos, sobreactuando interés en el ‘aldamazo’ y pasando de Pedro mientras los del PSOE fingían que no les interesaba otra cosa que no fuera Sánchez, que es la prueba más evidente de que no podían pensar más que en Aldama. A las 9:09 Cayetana y Tellado se quitaban los cascos y los diputados socialistas comenzaban a mirar las pantallas de sus móviles, buscando argumentarios como guadañas. Lo de Aldama había terminado.

(Este es el primer párrafo de un texto que se publicó originalmente en ABC el 28 de noviembre de 2024. Al ser contenido premium, solo puede ser leído íntegramente aquí. Si no se han suscrito, les animo a que lo hagan. La suscripción es muy barata a cambio de muchísimo y necesitamos más que nunca prensa libre).