Quienes no conocimos a Ángeles de Castro podemos caer en la tentación de pensar en ella como si fuera una creación de Delibes, pero me temo que la verdad no solo es otra, sino que, además, transita en sentido contrario: es posible que Miguel Delibes sea una creación de Ángeles de Castro. En cualquier caso, de lo que no cabe duda es de que existe un Delibes antes de conocerla y otro después. Esto, que no tiene nada de especial en lo puramente biográfico – igual que de una mujer nacemos, de una mujer renacemos-, resulta mucho más relevante en el Delibes literario, que no llega a surgir del todo hasta que, como injerto, es trasplantado en otro tronco, del cual surge más fuerte y convertido ya en otra cosa. Ese tronco es Ángeles, que aporta al talento todavía en bruto de Delibes lecturas, sentido e itinerario. «El equilibrio», usando sus propias palabras.

(Este es el primer párrafo de un texto que se publicó originalmente en El Norte de Castilla el 29 de noviembre de 2024. Al ser contenido premium, solo puede ser leído íntegramente aquí. Si no se han suscrito, les animo a que lo hagan. La suscripción es muy barata a cambio de muchísimo y necesitamos más que nunca prensa libre).