Sánchez el gasto militar le importa tanto como el fichaje de Mastantuono. La ‘perfomance’ que está interpretando es solo una danza macabra, un acto de cobardía disfrazado de audacia, quizá su última huida hacia delante para no pasar por el Congreso. Le sirve para confrontar con Trump y posicionarse como su antagonista. Y representar lo opuesto que Trump es siempre buena idea, solo que no se puede ser a la vez némesis y espejo. La idea responde a su imposibilidad para sacar adelante los presupuestos y, además, a que ese tipo de plantes son muy del gusto de sus socios tardoadolescentes. Así que, en una maniobra marca de la casa, hace de la necesidad virtud y cubre cuatro oportunidades con un solo gesto. Pero una vez aclarado esto, se hace indispensable ir más allá: Sánchez tenía esta vez razón. Y hay gente en la derecha que tiene como toda ideología hacer lo contrario de Sánchez, incluso cuando acierta.

(Este párrafo forma parte de un texto que se publicó originalmente en ABC el 23 de junio de 2025. Al ser contenido premium, solo puede ser leído íntegramente aquí. Si no se han suscrito, les animo a que lo hagan. La suscripción es muy barata a cambio de muchísimo y necesitamos más que nunca prensa libre).