
El nuevo Movimiento, al igual que el antiguo, ha acabado por convertirse en un bloque emocional más que ideológico, en una identidad de resistencia contra un enemigo mitificado, que antes fue la izquierda y que hoy es la derecha. Y ahora que la ficción sanchista llega a su fin, el PSOE clama por la unidad igual que en su momento lo hizo Franco. Si el antiguo Movimiento se disolvió desde dentro, el nuevo acabará del mismo modo. Aunque hay algo mucho más inquietante que un Movimiento impuesto y es la vergüenza de uno al que se apuntaron de modo voluntario. Gran final para el año Franco.
(Este párrafo forma parte de un texto que se publicó originalmente en ABC el 12 de julio de 2025. Al ser contenido premium, solo puede ser leído íntegramente aquí. Si no se han suscrito, les animo a que lo hagan. La suscripción es muy barata a cambio de muchísimo y necesitamos más que nunca prensa libre).