Me preguntas, querido amigo, acerca de las piscinas españolas. Peor aún, me pides consejo sobre cuál debería ser tu papel en ellas. Te advierto que no es asunto sencillo, las piscinas en España son territorios complejísimos, casi te diría que atávicos, y tú no dejas de ser un guiri, un guiri rosáceo y despistado que no conoce los códigos como los conozco yo, que he nacido en un páramo lleno de moscas, piletas y tumbas de visigodos. No obstante, intentaré darte algunas pistas, por si te pudiera ayudar. Porque desde ese páramo hemos conquistado el mundo, que no es tan sencillo como conquistar un buen sitio en la piscina, pero también tiene su complejidad.

(Este párrafo forma parte de un texto que se publicó originalmente en ABC el 18 de julio de 2025. Al ser contenido premium, solo puede ser leído íntegramente aquí. Si no se han suscrito, les animo a que lo hagan. La suscripción es muy barata a cambio de muchísimo y necesitamos más que nunca prensa libre).