No deja de resultar simbólico que el documento más antiguo escrito por Góngora haya tenido que aparecer en un legajo que aún permanecía sin abrir en el Archivo de Simancas. Lamentablemente el asunto no debe extrañarnos: se calcula que un 30 por ciento de los documentos allí custodiados no están catalogados, y que un alto porcentaje de ellos ni siquiera han sido abiertos. Teniendo en cuenta que si pusiéramos en fila los fondos del Archivo de Simancas sumarían catorce kilómetros, la cantidad de documentos dormidos es ingente. Así que me temo que hay más historia ‘en sombra’ en Simancas que ‘en luz’ en la mayoría de los países.

(Este párrafo forma parte de un texto que se publicó originalmente en ABC el 28 de julio de 2025. Al ser contenido premium, solo puede ser leído íntegramente aquí. Si no se han suscrito, les animo a que lo hagan. La suscripción es muy barata a cambio de muchísimo y necesitamos más que nunca prensa libre).