Dudo mucho que alguno de los presentes aquel día en el Colegio San José de Valladolid hayamos podido olvidarlo. La memoria se gasta y enturbia las escenas con un aire que se derrite, pero algunas sensaciones no admiten óxido. Y menos si las sensaciones son las de unos niños que, a partir de ellas, conformaron una visión del mundo. Peor aún: una visión de sí mismos. Algo sucedía aquella mañana y ninguno acertaríamos a explicarlo bien, pero se percibía la tensión de un silencio extraño. Solo un poco después se desencadenaría todo, como una olla a presión que estalla sin ruido: clases detenidas, profesores corriendo por los pasillos, rostros desencajados, ruidos poco familiares y teléfonos sonando. Los jesuitas se llevaban las manos a la cabeza y mantenían la compostura como podían. Aquel 16 de noviembre de 1989 fueron asesinados en El Salvadorseis jesuitas y dos mujeres seglares dentro de la Universidad Centroamericana ‘José Simeón Cañas’, entre ellos los vallisoletanos Segundo Montes e Ignacio Martín Baró

(Este párrafo forma parte de un texto que se publicó originalmente en ABC el 16 de noviembre de 2025. Al ser contenido premium, solo puede ser leído íntegramente aquí. Si no se han suscrito, les animo a que lo hagan. La suscripción es muy barata a cambio de muchísimo y necesitamos más que nunca prensa libre).