
Todo comenzó cuando Miguel Ángel Llamas, que es el candidato de Podemos a la presidencia a la Junta, planteó formalmente una consulta ante la Junta Electoral por los riesgos que, según él, podría suponer para los comicios de Castilla y León el contexto geopolítico tras la intervención de Estados Unidos en Venezuela. Desde luego, en Mar-a-lago no se debe hablar de otra cosa que de Mañueco. A Marco Rubio ya le supongo ultimando su plan para anexionar Tierra de Campos, la Sierra de Francia o la de la Demanda. Atapuerca incluido, que debe estar infestada de cadáveres de dinosaurios y, por lo tanto, de petróleo. Todo va en cadena: Venezuela, Cuba, Groenlandia…Béjar, Briviesca, Cantimpalos. Van cayendo enclaves, uno a uno, como fichas de dominó. Los habitantes de nuestros pueblos puede que no sepan que, en realidad, según Podemos, son apenas peones en el tablero geoestratégico global. Estaríamos hablando de verdadera obsesión lo que hay en el movimiento MAGA por Benavente, por Peñafiel o por Ciudad Rodrigo. Es en eso y no en otra cosa en lo que andan ahora en Estados Unidos, sin duda, mirando mapas de La Alberca o de Sanabria con las camisas remangadas, agentes infiltrados en los rebaños de churras y la DEA apostada en el Románico palentino o en el convento de Belorado. Ya imagino a los marines llevando hasta Brooklyn a Pablo Fernández, nuestro Tom Petty del Húmedo. O a la Delta Force entrando en casa de Carlos Pollán para darle órdenes encriptadas.
(Este párrafo forma parte de un texto que se publicó originalmente en El Norte de Castilla el 9 de enero de 2026. Al ser contenido premium, solo puede ser leído íntegramente aquí. Si no se han suscrito, les animo a que lo hagan. La suscripción es muy barata a cambio de muchísimo y necesitamos más que nunca prensa libre).