
Nuestra historia es una sucesión de guerras civiles. Por eso la nación española no se construye como oposición a un enemigo externo, sino a uno interno. En España todas las guerras son civiles y, por eso, gane quien gane siempre las perdemos los españoles. La realidad es que, en el nuevo orden que surge tras este nuevo Ribbentrop-Mólotov, nadie nos va a invadir. Y, por eso, nadie nos va a defender. El día que Trump decida que Marruecos ha de quedarse con Ceuta, Melilla y Canarias, callaremos, lloraremos y releeremos El Quijote, que es lo que hacemos cuando no podemos hacer otra cosa. Quizá alguno hable entonces de la legalidad internacional y aprovechemos el momento para unirnos, por fin, en una enorme carcajada.
(Este párrafo forma parte de un texto que se publicó originalmente en ABC el 12 de enero de 2026. Al ser contenido premium, solo puede ser leído íntegramente aquí. Si no se han suscrito, les animo a que lo hagan. La suscripción es muy barata a cambio de muchísimo y necesitamos más que nunca prensa libre).