Mapfre es mi segundo acrónimo favorito: Mutualidad de la Agrupación de Propietarios de Fincas Rústicas de España. Definitivamente, la poesía se esconde hasta en el negocio de los seguros. Sin olvidar a ACOR, la mejor azucarera de España, que es de mi tierra: Azucarera Cooperativa Onésimo Redondo. Pero mi primera opción siempre será AZCA: Asociación Mixta de Compensación de la Manzana A de la Zona Comercial de la avenida del Generalísimo. Definitivamente AZCA juega en otra liga, está fuera de concurso, ‘hors catégorie’. En cualquier caso, me entero de que Mapfre se va a gastar setenta millones de euros en su nueva imagen de marca. Me parece bien, pero conviene recordar que la imagen es solo la parte visible de la identidad. Es decir, todo cambio externo ha de ser consecuencia de uno interno. Yo no tengo nada contra Mapfre –todo lo contrario– y no encuentro ningún motivo para exigirles que cambien. Pero sí creo que puede ser el momento para que su Fundación libere definitivamente a César González-Ruano de la cancelación en la que su recuerdo sigue encarcelado. 

(Este párrafo forma parte de un texto que se publicó originalmente en ABC el 24 de enero de 2026. Al ser contenido premium, solo puede ser leído íntegramente aquí. Si no se han suscrito, les animo a que lo hagan. La suscripción es muy barata a cambio de muchísimo y necesitamos más que nunca prensa libre).