Las preguntas son estas: ¿Puede un partido autonomista gobernar con quien quiere liquidarlas? ¿Puede un partido leal a la monarquía constitucional gobernar con quien desprecia a la Corona? ¿Puede un partido europeísta gobernar con uno soberanista? ¿Puede un partido inspirado por el cristianismo gobernar con uno en guerra con la Conferencia Episcopal? ¿Puede un partido atlantista gobernar con los socios de quien quiere acabar con la OTAN? ¿Puede un partido que cree en libre comercio gobernar con uno proteccionista? ¿Puede un partido liberal gobernar con uno nacionalista que cree que hay españoles de primera y de segunda? ¿Puede un partido que cree en la libertad de culto gobernar con quien quiere prohibirla? ¿Puede un partido que cree en el sistema de pensiones gobernar con quien lo dar por finiquitado y sin ofrecer alternativa? ¿Puede, en definitiva, un partido de centro-derecha gobernar con uno de extrema derecha?

Si la respuesta es sí, no hay más que hablar. Si la respuesta es no, tampoco.

(Este párrafo forma parte de un texto que se publicó originalmente en ABC el 16 febrero de 2026. Al ser contenido premium, solo puede ser leído íntegramente aquí. Si no se han suscrito, les animo a que lo hagan. La suscripción es muy barata a cambio de muchísimo y necesitamos más que nunca prensa libre).