No sé para qué querría las imágenes de mi madre y de mi hija, quizá para conocerme a mí, a mi pasado y a mi futuro, a mis compañeras en esta carrera de relevos que es la vida; quizá para entender lo que hay detrás de mi mirada; o quizá solamente quería completar el mosaico de la mañana. En cualquier caso, me parece bien: no se me ocurre un lugar mejor para dejar descansar lo que más quieres que al fondo de la mirada de Nieto. Y pedimos otro vino.

(Este párrafo forma parte de un texto que se publicó originalmente en ABC el 1 marzo de 2026. Al ser contenido premium, solo puede ser leído íntegramente aquí. Si no se han suscrito, les animo a que lo hagan. La suscripción es muy barata a cambio de muchísimo y necesitamos más que nunca prensa libre).