Le están obligando a pedir carta con un seis, al pobre Ícaro. Y de tanto arriesgar cuando no debe –movimiento indudablemente malo–, en las calles de Castilla y León se empieza a percibir que el voto a Vox no es un voto que suma sino uno que bloquea, como en Extremadura; que es un voto que no sirve para armar una alternativa a Sánchez sino para impedirla. Abascal y su nacionalsindicalismo quieren ir a por las siete y media –quieren liderar, legítimamente– en lugar de conformarse con el seis –querer influir, inteligentemente–. Quizá Castilla y León sea el cénit, el sol que derrita sus alas. Porque la subida es lenta pero la caída siempre es en picado. Ícaro murió estrellado. Mi abuela y Dédalo, de viejos.

(Este párrafo forma parte de un texto que se publicó originalmente en ABC el 9 marzo de 2026. Al ser contenido premium, solo puede ser leído íntegramente aquí. Si no se han suscrito, les animo a que lo hagan. La suscripción es muy barata a cambio de muchísimo y necesitamos más que nunca prensa libre).