
Ya lo habíamos comprobado antes, pero se confirma: Feijóo se viene arriba en banderillas. Como un Saltillo. No sé si es por un aumento de la adrenalina, por una activación de sus instintos o porque solo ofrece su mejor versión cuando se siente herido y encara la confrontación como un desafío. En cualquier caso, se crece en el castigo. El problema es que ese castigo no se lo produce ni la crisis institucional, ni la incompetencia del gobierno ni los bulos sanchistas, sino la traición. Es decir, para verlo a tope es necesario que pasen cosas que es mejor que no pasen.
(Este es el primer párrafo de un texto que se publicó originalmente en ABC el 10 de octubre de 2024. Al ser contenido premium, solo puede ser leído íntegramente aquí. Si no se han suscrito, les animo a que lo hagan. La suscripción es muy barata a cambio de muchísimo y necesitamos más que nunca prensa libre).