NO MATARÁS  

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Lo fácil es decir que el tal Jimmy se lo merecía, que se lo estaba buscando. Lo vulgar es decir que quien juega con fuego, se quema. Las peluquerías de España arden en comentarios toscos llenos de lugares comunes como “habría que colgarlos a todos”, “ojalá queden un día y se maten entre ellos”,  “a mi no me da pena”, “al fin y al cabo tenía antecedentes…” y demás exquisiteces. Alta política, alta filosofía. Cumbre del pensamiento.

Pues yo quiero oponerme. La muerte de una persona es una tragedia. Matar está mal con independencia de a quién se mate. No se puede justificar un asesinato. Los que dicen “este hombre se lo merecía” supongo que se escandalizarían si alguien dijera “esta mujer se lo merecía”, “este etarra se lo merecía, ”este guardia civil se lo merecía”  o “esta política de León se lo estaba buscando”.Nadie se merece ser asesinado. Nadie es nadie. Nadie. No hay causas que legitimen matar a alguien. Solo hay algo que me escandaliza más que ver a un abortista pidiendo abolir la pena de muerte, que es ver a un antiabortista pidiendo que dicha pena de muerte se instale. MATAR A UNA PERSONA ESTÁ MAL. Siempre. Punto.

Os veo hablar y me dais miedo. Justificáis ciertos asesinatos, hacéis la vista gorda a ciertos crímenes, no pensáis que matar esté mal en si mismo, sino que eso depende de a quién y por qué. Os pasáis horas hablando de la responsabilidad de la víctima hasta convertirla en culpable de su asesinato. Pues os voy a decir algo: a mi me da exactamente igual quien era este, lo hija de puta que pudo ser en vida una mujer asesinada o lo que hicieron Lasa y Zabala. Matar está mal y no voy a analizar a la víctima buscando explicaciones. Una persona ha sido asesinada y hablar de las causas queriendo dar sentido al asesinato es cobarde, es paleto y es mediocre. Los cafres de los bares de España, palillo y cerveza mediante, han hablado. Como siempre, a gritos. Y como siempre, conviene no hacerles ni puto caso. Por nuestro bien.

R.I.P. Jimmy.

«Nadie es una isla completo en si mismo; cada hombre es un pedazo del continente, una parte de la Tierra. Si el mar se lleva una porción de tierra, toda Europa queda disminuida, como si fuera un promontorio, o la casa de uno de tus amigos, o la tuya propia; por eso la muerte de cualquier hombre me disminuye, porque estoy ligado a la humanidad; y por consiguiente, nunca preguntes por quién doblan las campanas porque están doblando por ti».

(John Donne)

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