Todo empezó con liverpolios saltando la verja como almonteños y con franceses pegando a ingleses mientras los españoles miraban, que uno no sabía si era un partido de futbol, la guerra de los cien años o El Rocío, con Courtois como ‘Blanca Paloma’. Da igual porque la cosa acaba como siempre, con el Real Madrid ganando -y van catorce- tras deshacerse sin problemas también del Liverpool, del todopoderoso Liverpool, del favorito Liverpool. Y a mí ya me da la risa. No lo den más vueltas, no intenten entenderlo. La realidad es que da igual el sistema, da igual la alineación y da igual todo mientras el Madrid conserve el escudo y el caos. Yo creo que si Carletto nos llega a sacar a usted o a mí, no desentonamos.

Y eso que durante un momento pensé que el italiano tenia un plan y me preocupé. Luego vi que no, que era lo de siempre y respiré aliviado. Habrá que buscar nuevos retos, un torneo interestelar, jugar solo con zurdos, con pelirrojos o con sagitarios. Porque visto lo visto la Champions es solo una competición en la que juegan no sé cuantos alemanes…y que siempre gana el Madrid.

(Esta columna se publicó originalmente en ABC el 29 de mayo de 2022. Disponible haciendo clic aquí).