Madrid herreriana y herida; Madrid canallita y beata; Madrid castellana y mestiza que nos despierta con su aire mesetario, caribeño y andino, esa luz de colada recién tendida y un cielo blanco y contaminado como un palio antiguo, ahumado por los siglos y alumbrado por los cirios, que viene a recordarnos que el Papa ya está aquí, recién aterrizado de su ITA, con sotana blanca, muceta roja y roquete, el rictus de matemático filósofo y las dos manos de Chicago entrelazadas bajo una cruz pectoral, como queriendo sujetar el corazón y sus asuntos.

(Este párrafo forma parte de un texto que se publicó originalmente en ABC el 7 junio de 2026. Al ser contenido premium, solo puede ser leído íntegramente aquí. Si no se han suscrito, les animo a que lo hagan. La suscripción es muy barata a cambio de muchísimo y necesitamos más que nunca prensa libre).