La diferencia entre España y el Real Valladolid es que al Pucela le habría metido un par de goles Cabo Verde, sin despeinarse. Uno en un córner y otro en un penalti tras rozar el balón la mano de cualquiera de nuestros delanteros fraudulentos. Por lo demás, muy similar. Ustedes no saben lo que es sufrir, no conocen la desdicha de seguir al Real Valladolid y no han alcanzado la mística del estoico del balompié. Pero yo sí. Y por eso lo visto el lunes en el partido de la Selección me resulta tan familiar, llevamos años de pretemporada, esta aberración que han visto es a lo que en mi tierra llamamos fútbol. Cuando el partido se pone así, sabemos que la Selección podría estar jugando dos semanas sin crear una ocasión, sin intentar un desborde y sin llegar a la línea de fondo; ni una segunda jugada, ni un rebote, ni un tiro lejano. Absolutamente nada.

(Este párrafo forma parte de un texto que se publicó originalmente en ABC el 16 junio de 2026. Al ser contenido premium, solo puede ser leído íntegramente aquí. Si no se han suscrito, les animo a que lo hagan. La suscripción es muy barata a cambio de muchísimo y necesitamos más que nunca prensa libre).