
El PSOE es ya una enfermedad autoinmune, un proceso patológico a través del cual las instituciones se destrozan a sí mismas. El partido que ayudó a crear el sistema es hoy el principal partido antisistema, una organización mórbida que opera desde el Estado contra el Estado y, por lo tanto, contra la nación a la que representa. Pese a lo que algunos puedan pensar, la democracia no se limita a votar cada cuatro años; de hecho, la democracia no solo no es sinónimo de que «el pueblo decida» sino, muy al contrario, de que existan instituciones que impidan al pueblo hacer lo que quiere si lo que quiere es contrario a derecho. Y, de paso, que limiten, fiscalicen y controlen la acción de los gobiernos, que, como vemos, siempre y sin excepción tienden a abusar de su poder.
(Este párrafo forma parte de un texto que se publicó originalmente en ABC el 18 julio de 2026. Al ser contenido premium, solo puede ser leído íntegramente aquí. Si no se han suscrito, les animo a que lo hagan. La suscripción es muy barata a cambio de muchísimo y necesitamos más que nunca prensa libre).