El PP basó toda su acción de oposición durante unos años en este tema. Y con razón: fue el ataque más grave a la democracia desde el 23F. Pero –o tempora, o mores– algo ha cambiado y Feijóo quiere ahora pasar página para ver si pilla algún voto de esa misma panda de golpistas que no solo no se han arrepentido de aquello, sino que anuncian que lo volverán a hacer. Es más, que se lo volverán a hacer a él si es que algún día llega a la Moncloa, escenario cada vez menos claro. Nadie en el PP ha dicho una palabra sobre este tema excepto una somera referencia de Tellado, que no critica el indulto sino el cambio de opinión de Sánchez; y de la portavoz en el Parlament, Lorena Roldán, que ha mostrado algo más de dignidad. Si Feijóo cree que es posible llegar a un acuerdo con unos golpistas cuyos líderes han sido condenados por un intento de golpe no solo se equivoca, sino que además va a hacer el ridículo. «Pero con alguien tendrán que pactar», repiten, con los principios ya al fondo del cubo de basura orgánica. Perfecto. El proceso de sanchificación del PP ha sido culminado con éxito.

(Este párrafo forma parte de un texto que se publicó originalmente en ABC el 1 de agosto de 2026. Al ser contenido premium, solo puede ser leído íntegramente aquí. Si no se han suscrito, les animo a que lo hagan. La suscripción es muy barata a cambio de muchísimo y necesitamos más que nunca prensa libre).