Vaya por delante que no tengo una bola de cristal y que si la tuviera no estaría pasando pesares en esta ibérica desdicha. Puedo equivocarme, pero me incomoda escribir desde lugares comunes, calentitos y grises. Enumero los motivos que me hacen llegar a la conclusión de que Vox no va a entrar en el gobierno regional.

1. No le conviene a Vox. En este momento, les resulta más rentable hacer oposición al PSOE y al PP que solo al PSOE. Formar parte de un gobierno de Mañueco haría que su duro discurso contra el PP tuviera poco sentido, se les podría reprochar que los critican pero que, en cuanto pueden, van detrás de ellos a por el carguito. 

2. No le conviene al PP, que no puede desmarcarse del populismo anti europeísta y anti autonomista de Vox y luego apoyarse en ellos para gobernar en amor y compañía. Les haría mucho daño.

3. El objetivo de Vox es La Moncloa. Si Vox tuviera que entrar en un gobierno sería en el de España, que es donde está el poder, donde pueden poner en marcha su programa, generar algunos cambios y tener visibilidad. 

4. No tienen gente. Una consejería implica consejero, viceconsejero, secretario general y cuatro direcciones generales. Siete personas. Y si Ciudadanos tuvo cuatro consejerías con 12 procuradores, Vox no podría conformarse con menos. Cuatro consejerías son 28 altos cargos de nivel. No los tienen. Y no pueden arriesgarse a escándalos locales.

5. Porque lo ha dicho Abascal. Cito. «Si Vox tiene que formar parte de una alternativa en Castilla y León, será para que haya un cambio de orientación en las políticas, no para que haya unos consejeros de Vox y del Partido Popular. Para nosotros no son importantes los cargos». Lean entre líneas. 

6. Porque no quiere Casado, ni los barones. Gobernar con Vox implica dar por hecho que en Andalucía y en Valencia también van a hacerlo. Y, por lo tanto, perder las elecciones y darles las municipales del año que viene en bandeja al PSOE. Sería el fin de Casado.

7. Porque Castilla y León es irrelevante en España. No van a exponerse al frío gélido de la gestión y menos en un lugar que solo supone un paso más hacia el objetivo. Es, de hecho, el lugar menos indicado, con muchos problemas en la Sanidad, en el campo y poco lucimiento. A ver cómo negocias la PAC si estás en contra de Europa.

8. Porque pueden tener lo mejor de ambos mundos con un acuerdo de investidura. Te voto, te comes el marrón, condiciono los presupuestos y las políticas en las que pueda hacer más ruido, pero no me mancho las manos en el día a día.

9. Porque es lo que le conviene a Frankenstein. El miedo a un pacto PP-Vox les da alas. Ese miedo les moviliza. Y si se movilizan, Vox no gobierna.

10. Porque no creen en las autonomías. Es insostenible no creer en las autonomías y gobernarlas.

11. Porque ya han visto cómo entiende Mañueco los acuerdos. Va a romper SU gobierno cuando a él le convenga.

12. Porque dando el gobierno in extremis a Mañueco refuerzan el concepto de que son generosos y que no van a permitir un gobierno de izquierdas. Que la gente del PP les puede votar con total confianza.

13. Porque tendrían a Mañueco en sus manos, con un gobierno débil y dependiente de ellos para todo.

14. Porque, según ellos, el PP y Mañueco ‘el progre’ (sic) son de izquierdas y están vendidos a la agenda 2030 que ellos rehúsan frontalmente.

Catorce razones a las que sumo otra: porque si invisten a Mañueco sin entrar en el gobierno, evitan una repetición electoral a la que quizá no irían como candidatos ni Mañueco ni Tudanca. Y a ver quién desaprovecha este chollo.

(Esta columna se publicó originalmente en El Norte de Castilla como ‘Diario de Campaña’ el 3 de febrero de 2022. Disponible haciendo clic aquí).