Sí, soy consciente de que hace dos semanas escribí una columna manteniendo la postura contraria, pero, qué quieren que les diga, no contaba con que los niñatos de Madrid volaran por los aires el Partido Popular, no entraba en mis planes que Ayuso, Casado, Egea y Rodríguez se inmolaran, no valoré nunca que pudieran ser tan idiotas. Uno parte de unas premisas y, desde luego, la piromanía no era una de ellas. Si todo siguiera normal, si el ‘niñato-gate’ no hubiera tenido lugar, aquello estaría plenamente vigente y Vox no gobernaría la comunidad. Gracias a estos genios, lo podemos dar por hecho. A no ser, claro está, que Abascal se vuelva comunista, que Mañueco se vaya al PSOE, que un meteorito impacte en la Puerta del Sol o que Putin entre a caballo en el Congreso. Escenarios que no descarto. Aquí van catorce razones:

1. Porque si van a elecciones, gana el PSOE. Si los socialistas no han sido el partido más votado es solo por Soria. Pero con un PP en caída libre, ganarían. Y puede que pudieran formar gobierno.

2. Porque si van a elecciones en este momento, es seguro el ‘sorpasso’ de Vox al PP.

3. Porque, en ese caso, no sería seguro que Mañueco fuera el candidato. Y Mañueco, evidentemente, hará todo lo posible para no llegar a ese escenario.

4. Porque Génova no existe. Hasta el jueves, Casado y García-Egea tenían el control del partido. Ahora Génova no tiene autoridad.

5. Porque si Mañueco desobedece a Génova, no pasa nada. Hasta el jueves, Mañueco no podría llevar la contraria a Génova sin jugarse la expulsión él y todos los que votaran un gobierno con Vox en rebeldía. Sería el primer presidente tránsfuga. Ahora, sin embargo, puede hacer lo que le venga en gana. Génova no puede echar a todos los díscolos sin que arda España.

6. Porque, gracias a los niñatos, Vox está llamado a ser el gran partido de la derecha y le toca moderarse. 

7. Porque, para ello, Vox necesita aprender a gestionar.

8. Porque sus peticiones ya no serán de máximos. No lo necesitan. Y algo me dice que se conformarán con dos consejerías y ni si quiera de las ‘problemáticas’.

9. Porque me temo que no van a exigir ni la presidencia de las Cortes. Todas esas exigencias tenían como objetivo impedir un acuerdo. Ahora Vox será generoso y quizá hasta el presidente de las Cortes sea del PP.

10. Porque quizá ni si quiera exijan la vicepresidencia, para facilitar el relato a Mañueco. 

11. Porque han dejado a Ciudadanos vivo y, en este momento de deriva del PP, los votantes moderados pueden dar una segunda vida al partido de Igea.

12. Porque ya no va a haber elecciones en Andalucía y si las hay, probablemente el gobierno vuelva al PSOE apoyado por Ciudadanos. Si en Valladolid los naranjas han sacado uno, harán lo mismo en Granada, en Cádiz, en Málaga y en Sevilla. Y Ciudadanos no pacta con Vox. Es decir, un acuerdo PP-Vox aquí no torpedea nada que no estuviera ya destruido allá.

13. Porque el tablero ha cambiado y al PP le va a tocar dar gobiernos a Vox ahora que va a quedar por detrás en algunos lugares. Si se ponen chulos, la chulería se les volverá en su contra. Hay que flexibilizarlo todo.

14. Porque con previsible fin de Casado, la unión electoral está más cerca. 

Catorce razones a la que sumamos otra: porque, si el PP no actúa con rapidez e inteligencia –y no tenemos ningún indicio de que tengan si quiera la capacidad para hacerlo–, las elecciones generales se antojan cercanas y serán un duelo Sánchez-Abascal. Y yo voy pensando en mudarme a un lugar más calmado. Ucrania, por ejemplo.

(Esta columna se publicó originalmente en El Norte de Castilla el 20 de febrero de 2022. Disponible haciendo clic aquí).