Netanyahu amenaza a España, que no es lo mismo que decir que Israel amenaza a Sánchez. Porque Netanyahu no es Israel, ni Sánchez es España. Israel es un aliado y Netanyahu un genocida. Por otro lado, sabemos todo lo que es Sánchez y nada es bueno. Pero España tampoco es Sánchez; España es mi patria, a la que quiero con toda mi alma. Y sucede que cuando un criminal amenaza a mi patria, yo me pongo del lado de mi patria. No solo eso: espero que el resto de patriotas hagan lo mismo. Sin embargo, vemos que el patriotismo de algunos se limita a una pulserita en la muñeca, a una sumisión cipaya a intereses extranjeros y a un silencio lacerante. De Vox y su traición a España no esperamos nada, pero aún cabe reclamar al PP que dé un paso al frente y plante cara a aquellos que nos amenazan. Y de paso que su líder salga en apoyo de todos los que amamos a este país, pero no a su presidente. Pero el PP prefiere no hacerlo y, al final, será un PSOE en manos de independentistas enemigos de España el que, de modo sorprendente, reciba el beneficio demoscópico de canalizar en solitario la defensa de la nación. Manda narices.

(Este párrafo forma parte de un texto que se publicó originalmente en ABC el 13 de abril de 2026. Al ser contenido premium, solo puede ser leído íntegramente aquí. Si no se han suscrito, les animo a que lo hagan. La suscripción es muy barata a cambio de muchísimo y necesitamos más que nunca prensa libre).