Siempre que alguien califica a Berzal como autor ‘prolífico’ me acuerdo de Simenon, que dejó a una novia porque la obsesión amorosa le distraía y durante el año que duró la relación sólo pudo escribir cuatro libros. Berzal va en la misma línea. Una vez le llamé para ver si le apetecía tomar un vino y en su casa me respondieron que el señor Berzal no podía atenderme porque acababa de empezar un nuevo libro, a lo que contesté: «No te preocupes, le espero». Así que en esas estamos y pocas semanas después de alabar en estas páginas su ‘Forjadores de libertad’, volvemos a glosar ‘Villalar: medio siglo de celebración comunera’ (Páramo), libro presentado ayer en Maxtor con éxito de crítica y público. No puedo hablar del libro porque no lo he leído, ya hemos quedado que Berzal produce libros a mayor velocidad de la que yo puedo consumirlos y he tenido que alquilar un trastero enfrente de casa solo para guardar su obra. Aun así lo recomiendo. Primero por corporativismo, segundo por nepotismo y tercero porque, antes de conocer a Enrique yo era comunero, pero por la vía afectiva; sentía los colores, pero con fallas. Así, cuando yo era de izquierdas los comuneros me parecían de izquierdas. Luego, me hice turbolibertario anarcocapitalista y los comuneros comenzaron a parecerme unos más liberales que un injerto de Tocqueville en Constant. Pero ahora, que ya solo soy morantista, he llegado a la conclusión de que este tema es peligroso porque sirve para hacer el ridículo de todas las maneras. Maldito sea Berzal y maldito su rigor.


(Este párrafo forma parte de un texto que se publicó originalmente en El Norte de Castilla el 17 de abril de 2026. Al ser contenido premium, solo puede ser leído íntegramente (Este párrafo forma parte de un texto que se publicó originalmente en ABC el 6 abril de 2026. Al ser contenido premium, solo puede ser leído íntegramente aquí. Si no se han suscrito, les animo a que lo hagan. La suscripción es muy barata a cambio de muchísimo y necesitamos más que nunca prensa libre).. Si no se han suscrito, les animo a que lo hagan. La suscripción es muy barata a cambio de muchísimo y necesitamos más que nunca prensa libre).