
En menos de un mes tendremos al Papa en España y cuesta comprender que, precisamente en este contexto, el PP haya decidido firmar una serie de pactos ilegales y xenófobos contrarios a su documento marco, a su Congreso, a su programa electoral, al humanismo cristiano y a la Constitución; cuesta también comprender que nadie en Génova haya sido capaz de preparar a Feijóo para ese escenario ni de detectar que el desprecio del mundo católico hacia Trump y hacia Orbán del norte no se arregla asociándose con Orbán del sur, Abascal; cuesta comprender que sea el PP quien se oponga a la Iglesia en la regularización de inmigrantes y aún más que su alternativa a ello sea privar de fondos a las ONG y a la propia Iglesia por asistir a los inmigrantes irregulares. ¿Pero alguien ha pensado qué cara van a poner cuando el Papa hable de inmigración o de guerra? ¿Cómo piensan digerir sus pactos xenófobos? ¿Tirando de Koldo? ¿De Adamuz? Lamentablemente no hay duda de quién va a ganar el debate público y este puede ser un punto de inflexión hacia una nueva correlación de bloques.
El otro día leía a Delibes decir que, si hubiéramos tenido a un Juan XXIII a tiempo, quizá nos habríamos librado de la Guerra Civil. Bien, quizá con León XIV podamos, al menos, librarnos de la barbarie.
(Este párrafo forma parte de un texto que se publicó originalmente en ABC el 18 de abril de 2026. Al ser contenido premium, solo puede ser leído íntegramente aquí. Si no se han suscrito, les animo a que lo hagan. La suscripción es muy barata a cambio de muchísimo y necesitamos más que nunca prensa libre).