El próximo 27 de abril se inaugura una exposición con ‘El cuadro del hambre’, de Aparicio. Un cuadro del hambre, ya ves qué forma tan nuestra de entrar en mayo: unos sacan al sol las piernas; nosotros, la inanición; unos inauguran la primavera con nenúfares, mujeres con sombrilla o alguna batalla napoleónica que pueda verse a prudente distancia, con sus muertos ya convertidos en decoración histórica. Nosotros abrimos temporada con el hambre, con un país famélico, con un cuadro en el que los españoles desconfían del pan que les ofrecen y, aun así, conservan algo de energía para convertir su desgracia en orgullo. Muy español, muy de esta tierra en la que hasta la miseria entra con vocación de epopeya. Además, el cuadro se sitúa en Madrid, que siempre resulta más expresivo, porque Madrid tiene algo de escenario oficial del desastre. Todo lo que pasa en Madrid adquiere un aire de decreto, incluso la miseria. El hambre madrileño no es solo hambre: es hambre con ministerio, rumor de tertulia y parte de guerra.

(Este párrafo forma parte de un texto que se publicó originalmente en ABC el 18 de abril de 2026. Al ser contenido premium, solo puede ser leído íntegramente aquí. Si no se han suscrito, les animo a que lo hagan. La suscripción es muy barata a cambio de muchísimo y necesitamos más que nunca prensa libre).