
‘Yo quiero ser una chica Almodóvar’ es una magnífica canción de Sabina, uno de esos derroches de ingenio y de recursos que solo puede afrontar el que se sabe tan sobrado de talento que no teme que se le acabe. Y ya de paso pone a los demás en su sitio. Que es tomando notas. En realidad, la canción es un homenaje, y creo que no hay nada más triste que ser elogiado y ni siquiera enterarte, que es lo que le ha pasado a Pedro, demostrando que no hay mayor dictadura que la del cociente intelectual. Le ha debido parecer mal la parte de «yo quiero ser una chica Almodóvar, como Bibí, como Miguel Bosé». Dice que eso es homófobo porque Sabina «llama a Bosé maricón». Debe de ser tremendo ir por la vida con esa pinta de profeta y no enterarte de nada; dar carnés de sensibilidad, pero no ser capaz de detectarla; parecer un genio de la cultura y que, a la hora de la verdad, tu cosmovisión sea la de Torrente, pero con colorines.
En cualquier caso, la polémica me ha servido para darme cuenta de que lo que yo quiero ser no es una chica Almodóvar sino un chico Garci, que viene a ser lo contrario.
(Este párrafo forma parte de un texto que se publicó originalmente en ABC el 19 abril de 2026. Al ser contenido premium, solo puede ser leído íntegramente aquí. Si no se han suscrito, les animo a que lo hagan. La suscripción es muy barata a cambio de muchísimo y necesitamos más que nunca prensa libre).