
La sesión de control se vio alterada por el fallecimiento del padre de Félix Bolaños, a quien enviamos nuestro pésame. Esto obligó a posponer las preguntas a él dirigidas y reconfiguró el orden del día, que resultó desdibujado -algo que lamentamos- y, sobre todo, breve -algo que celebramos-. Dio la sensación de que el ‘plan de partido’ se vino abajo y, como consecuencia, vimos una sesión sin demasiado propósito. Llamó la atención que Feijóo diluyera su intervención abarcando demasiados temas -las grabaciones del congreso del PSOE, el juicio de Ábalos, la huelga de médicos, el apagón, Adamuz y las listas de espera- para evitar comentar la victoria del día anterior, en la que el Congreso tumbó el decreto ley que contenía la prórroga forzosa de los contratos del alquiler.
Posteriormente, viendo a Sergio Sayas traer a colación este tema ante la ministra de vivienda, comprendimos que la omisión de Feijóo no se debió a un olvido sino, quizá, a su deseo de no salpicarse personalmente con este asunto, de popularidad incierta. Isabel Rodríguez respondió a Sayas lo que Sánchez habría respondido a Feijóo: «Lo que el PP votó es no defender a los más de tres millones de hogares españoles que viven atrapados en las rentas del alquiler. Y no solo eso, sino además evitar que Cataluña, Navarra, País Vasco o Galicia, que ya aplican esta ley, puedan congelar los precios». Quizá la derrota del Gobierno en este tema conlleve un desgaste colateral en la derecha, que intenta soplar y sorber a la vez. Así que mejor pasar de puntillas.
(Este párrafo forma parte de un texto que se publicó originalmente en El Norte de Castilla el 29 abril de 2026. Al ser contenido premium, solo puede ser leído íntegramente aquí. Si no se han suscrito, les animo a que lo hagan. La suscripción es muy barata a cambio de muchísimo y necesitamos más que nunca prensa libre).