Hoy es el día de la madre, que tiene mejor cartel que el del padre. El viernes fue San José obrero, que tiene mejor cartel que San José empresario. Y yo tengo en casa un San José de Olot que resume lo que soy: José, autónomo y padre, posiblemente lo más bajo de la sociedad. Le he llevado unos lirios porque si no, nadie se acordaría de él. En realidad, nadie se acuerda de San José, ni homenajea a los padres o a los abuelos trabajadores. Pero Lucía está haciendo un árbol genealógico y me ha pedido esa información, así que me pongo un chubasquero y me la llevo al Campo Grande a disfrutar de esta lluvia fina y civilizada que actúa como un filtro, como una selección natural que nos entrega en exclusiva la multipropiedad de esta ciudad elegante.

(Este párrafo forma parte de un texto que se publicó originalmente en ABC el 3 mayo de 2026. Al ser contenido premium, solo puede ser leído íntegramente aquí. Si no se han suscrito, les animo a que lo hagan. La suscripción es muy barata a cambio de muchísimo y necesitamos más que nunca prensa libre).