
Mientras tanto, en algún lugar del Colegio de la Asunción, Alfonso Fernández Mañueco se pondrá las gafas de cartón para ver su propio eclipse, que es Carlos Pollán situándose entre él y su programa electoral, entre él y sus promesas, entre él y la propia ley. Así, Mañueco verá en el cielo su propia hemeroteca proyectando una curiosa sombra sobre la sede de Vox. Por ejemplo, verá en el cielo estas declaraciones, del 9 de julio de 2024, cuando Abascal amenazó con romper todos los gobiernos autonómicos que aceptaran ‘menas’ y Mañueco contestó que Castilla y León es «tierra de acogida», «tierra solidaria» y que estaría «a la altura de la situación». Confirmó entonces que, pese al ultimátum de Vox, mantendría su obligación legal de acogida. O las declaraciones de ese 10 de julio: «Hemos sido solidarios en el pasado y lo vamos a seguir siendo». Y recordó: «No hay nada más patriota que unas comunidades se ayuden a otras». Aquel día llego a desafiar directamente a Vox y ante su ultimátum para abandonar el Gobierno les respondió que «los órdagos son para el mus». Luego aclaró que un pacto obliga a renunciar a algunas cosas, pero jamás a los principios. Recordó que el propio acuerdo PP-Vox hablaba de «inmigración ordenada y de solidaridad entre comunidades» y comparó a los menores con los antiguos emigrantes castellanos y leoneses, que salieron de su tierra buscando «un futuro mejor». El 12 de julio, tras la salida de Vox del Ejecutivo, calificó esa decisión como «injustificada e incomprensible» y les acusó de anteponer «sus intereses electorales» a los de Castilla y León. Aprovechó para recordar que los repartos se venían aceptando desde 2021 y que Vox no había protestado en 2022 ni en 2023, pese a formar parte del Gobierno autonómico. Ya el 6 de diciembre, supongo que tomado por la Constitución como Santa Teresa en plena transverberación, volvió a defender la colaboración entre comunidades en la acogida de menores. El 19 de marzo de 2025, al conocer el nuevo reparto, dijo: «Hemos actuado con solidaridad porque somos una tierra de emigrantes» y el 28 de abril afirmó que consideraba «repugnante» tratar a niños y niñas como mercancía electoral, mientras sostenía que Castilla y León había acogido menores «con naturalidad» desde 2022. Ya el 23 de septiembre de 2025, en las Cortes, recordó al portavoz de Vox que, mientras Vox gobernaba, se acogía a menores: «Cumplimos la ley cuando ustedes estaban en el Gobierno». Citó 2022, 2023 y 2024 y terminó por equiparar a Vox con Sánchez por utilizar la inmigración electoralmente: «En el problema de la inmigración, son ustedes igualitos a Sánchez».
Ah, qué tiempos aquellos.
(Este párrafo forma parte de un texto que se publicó originalmente en El Norte de Castilla el 7 agosto de 2026. Al ser contenido premium, solo puede ser leído íntegramente aquí. Si no se han suscrito, les animo a que lo hagan. La suscripción es muy barata a cambio de muchísimo y necesitamos más que nunca prensa libre).