Entre el 29 y el 31 de julio, entraron ilegalmente en Ceuta 70.000 marroquíes. Aunque no podamos asegurar que Marruecos lo alentara, tenemos la certeza de que lo permitió. Como consecuencia, Meloni, que está perdiendo votos a favor de Vannacci –un fascista declarado–, ve ahí una oportunidad para sacar provecho de la situación e inicia uno de sus arrebatos folklóricos-populistas para suspender el espacio Schengen con España, medida solo permitida si se diera una emergencia grave y un riesgo concreto para el país que toma la medida, extremos que no se dan, como reconoce su ministro de Exteriores.

(Este párrafo forma parte de un texto que se publicó originalmente en ABC el 10 agosto de 2026. Al ser contenido premium, solo puede ser leído íntegramente aquí. Si no se han suscrito, les animo a que lo hagan. La suscripción es muy barata a cambio de muchísimo y necesitamos más que nunca prensa libre).