
La sesión de control, de la que se ausentaron Albares, Robles y Torres, se acabó convirtiendo en un monográfico sobre la situación de Ceuta. Resulta curioso que cuando lo que se debate es una crisis exterior, territorial y de seguridad, los ministros que se ausenten sean precisamente los de Exteriores, Defensa y Política Territorial, que es como ir a una boda y que falten la novia, el cura y la canción de la ‘morocha’. Algún malpensado podría pensar en una ‘espantá’ como la de Rafael de Paula en el día de su propio homenaje. O, aún peor, en una orden directa desde la propia presidencia del gobierno para quitárselos de en medio y alejarlos de la prensa y del hemiciclo para no ofrecer versiones contradictorias ni ahondar en la crisis interna del Ejecutivo.
Así que el fuego se centró en Marlaska, que protagonizó una sesión de control dentro de la sesión de control y que respondió hasta cinco preguntas: una de Sumar, una de Junts y tres de PP-Vox, siameses a los que ya no tiene sentido tratar como realidades diferentes. (Lo que Feijóo ha unido, que no lo separe el cronista). Pero lo interesante es que mientras la ‘joint venture’ PP-Vox acusaba al ministro de no ser capaz de controlar las fronteras, Sumar y Junts le acusaban de no ser capaz de controlar a la propia Policía. Es decir, unos le acusaban de defecto de autoridad y otros de mal uso de ella. El ministro se encontraba así acorralado entre dos críticas incompatibles, pero a nadie pareció importarle porque, como digo, el objetivo de la ‘joint venture’ no era debatir sobre seguridad nacional, sobre posiciones geoestratégicas o sobre la complejidad que supone tener una crisis de seguridad a la vez que una humanitaria –no son incompatibles– sino pedir la expulsión de todos los inmigrantes de Ceuta, ignorando por completo la legalidad vigente; incidir en la palabra ‘invasión’; y hacer a Sánchez y a Marlaska los únicos responsables de ella. Algo, en principio, incompatible con la afirmación de que el responsable sea Marruecos, como también sostuvieron.
(Este párrafo forma parte de un texto que se publicó originalmente en ABC el 10 de septiembre de 2026. Al ser contenido premium, solo puede ser leído íntegramente aquí. Si no se han suscrito, les animo a que lo hagan. La suscripción es muy barata a cambio de muchísimo y necesitamos más que nunca prensa libre).