
Tras la votación y la correspondiente derogación de los decretos, Mónica García y Bustinduy se daban la vuelta para insultar de nuevo a la bancada popular, responsabilizándoles de lo que pudiera pasar y llamándolos sinvergüenzas. Luego Patxi citó a Burke –no sabe ni quién es– y habló de ‘los 121 diputados del Grupo Socialista’. Pero en la pantalla apareció transcrito ‘los 121 muertos del Grupo Socialista’. Esperamos que solo premonitorio en lo simbólico. Pasaron más cosas –Bildu reivindicó la democracia cristiana, a los de Junts solo les faltó llorar y Rufián puso a Dios por testigo de que dedicaría lo que le quedara de vida política a acabar con ellos–. Pero quizá lo mejor fue Sánchez, apareciendo como un epílogo para amenazar al personal: «Hagan lo correcto o la historia les juzgará antes de lo que creen. Y con mayor contundencia de la que imaginan». Frente a la democracia liberal y la soberanía nacional, nace la izquierda prebélica. Que es la de siempre, pero transitando al ‘postmaricarmenismo’. Y rodea el Congreso como el trumpismo. De momento, sin cabezas de bisonte. Solo de chorlito.
(Este párrafo forma parte de un texto que se publicó originalmente en ABC el 3 de octubre de 2026. Al ser contenido premium, solo puede ser leído íntegramente aquí. Si no se han suscrito, les animo a que lo hagan. La suscripción es muy barata a cambio de muchísimo y necesitamos más que nunca prensa libre).